Qué se ha medido, sobre qué y con qué fecha
Guitar Pro ha usado cinco extensiones en su historia. Las tres primeras (.gp3, .gp4 y .gp5) son binarios propios de las versiones antiguas. Las dos últimas (.gpx y .gp) son contenedores comprimidos que llegaron con las versiones 6 y 7. Este recuento agrupa las versiones descargadas por la extensión que declara su ficha de origen.
La muestra son 2.635 versiones descargadas cuyo formato consta, salidas del mismo proceso que produjo las 2.633 tablaturas analizadas. Corte a 23 de septiembre de 2026.
No es una muestra aleatoria: son las transcripciones que nuestro proceso descargó para decidir qué versión de cada canción publicar, elegidas por popularidad y por valoración. Retratan lo que circula del repertorio popular, no todo lo que se ha escrito nunca.
Usamos la extensión que declara la ficha de origen, no la que deduce nuestro descargador al leer el fichero. Antes de contar, unificamos mayúsculas, espacios y la presencia del punto inicial: gp5, .GP5 y .gp5 son el mismo formato. Así cada archivo cuenta una vez y las etiquetas equivalentes no producen filas separadas. La ficha distingue GPX de GP, mientras que nuestro detector agrupa los dos contenedores modernos y no sirve para separarlos en este reparto.
El reparto completo
| Formato del fichero | Versiones | % del total |
|---|---|---|
| Guitar Pro 5 (.gp5) | 1.179 | 44,7 % |
| Guitar Pro 6 (.gpx) | 511 | 19,4 % |
| Guitar Pro 4 (.gp4) | 351 | 13,3 % |
| Guitar Pro 3 (.gp3) | 303 | 11,5 % |
| Guitar Pro 7 o posterior (.gp) | 291 | 11,0 % |
GP5 es el formato más frecuente de la muestra. Si juntas GP3, GP4 y GP5, los clásicos suman más archivos que los modernos. Ojo con lo que compara eso: el formato en que está guardado el archivo, no cuándo se compuso ni cuándo se transcribió. Un archivo exportado hoy puede ir en un formato antiguo.
Son 1.833 versiones en binario clásico frente a 802 en contenedor moderno, de un total de 2.635.
No lo leas como que la gente sigue escribiendo en formatos viejos, ni como que el repertorio sea antiguo. De cada archivo la muestra solo registra la extensión, y con la extensión no se fecha ninguna transcripción.
Por qué importa la fecha del formato
El salto de la versión 5 a la 6 no fue una actualización. El programa se reescribió y el fichero pasó a ser otra cosa. Un binario propio se lee sabiendo cómo están ordenados sus bytes. Un contenedor comprimido se abre y se lee por dentro. Eso explica que los programas de terceros tardaran años en abrir los formatos nuevos, cuando los viejos los abrían desde el primer día.
Un programa que lea los formatos clásicos abre una parte importante de esta colección, pero si quieres llegar a todos sus archivos tienes que comprobar también que abre GPX y GP. Este corte no mide cómo crece cada formato. Para hablar de tendencia harían falta mediciones comparables en distintas fechas.
Hay una segunda consecuencia menos evidente, y nos afecta directamente. Los formatos antiguos guardan menos información: menos articulaciones, menos control del sonido, menos detalle rítmico. Una transcripción excelente escrita en .gp3 lleva de fábrica menos matiz del que llevaría hoy, y eso no se recupera convirtiéndola.
La compatibilidad depende del programa y de su versión. Guitar Pro 8 abre los formatos anteriores y exporta a GP5 y GPX. Al guardar una copia en un formato antiguo se puede quedar fuera lo que ese formato no sabe guardar. Conserva el original y revisa la copia exportada antes de estudiar con ella.
Qué hacemos nosotros con esto
Al preparar una canción abrimos el fichero original, sea del formato que sea, elegimos la pista principal y de ahí salen la animación, el audio y todo lo que se puede descargar. Quien entra no necesita saber si detrás había un binario de hace veinte años o un contenedor de la última versión.
El fichero que damos para descargar, en cambio, va siempre en el formato moderno, y es a propósito: es el que abre cualquier Guitar Pro reciente y el que no depende de conocer las tripas de una versión concreta. Es un cambio de formato respecto al original, así que cada exportación se comprueba haciendo el viaje de ida y vuelta y mirando que no se haya perdido nada esencial.
Las cifras son las del corte del 23 de septiembre de 2026. La fecha de actualización al pie corresponde a este texto, no a los datos. El recuento de versiones descargadas y el de archivos analizados son muestras distintas, y no tienen por qué coincidir.
Y una advertencia sobre lo que estos números no son: una medida de calidad ni una fecha. El formato te dice cómo está guardado el archivo. Por sí solo no sirve para fechar la transcripción ni para saber si está bien hecha.