Qué es un archivo MIDI
Un archivo MIDI no guarda audio. Guarda instrucciones: cuándo empieza cada nota, con qué fuerza, por qué canal y cuándo se apaga. El sonido lo pone el instrumento virtual o el sintetizador que recibe esas instrucciones. Por eso el mismo archivo suena distinto en cada programa o aparato.
De ahí que cambie el timbre al exportar. Un arreglo que en Guitar Pro suena con sus bancos internos sonará diferente en otro programa con otro sintetizador. La conversión no toca las notas. Lo que cambia es quien las hace sonar.
- Lo que viaja
- La altura de cada nota, cuándo empieza, cuánto dura, la velocidad (la fuerza del ataque), la pista a la que pertenece y los cambios de tempo.
- Lo que no viaja
- La cuerda, el traste, la digitación de las dos manos, los diagramas de acordes y las indicaciones de técnica propias de la guitarra.
- Lo que viaja a medias
- Bends, slides y vibratos se convierten en mensajes de pitch bend o en controladores continuos. Lo fiel que quede depende de cómo lo exporte un programa y de cómo lo lea el otro.
La misma nota en distintas cuerdas: lo que se pierde
En una guitarra la misma nota se puede tocar en varios sitios del mástil. Un mi agudo está en la primera cuerda al aire, en el quinto traste de la segunda, en el noveno de la tercera y en el catorce de la cuarta. Y no dan igual: cambia el timbre, cambia dónde tienes la mano y cambia lo que puedes hacer justo después.
e|--0---------------|
B|------5-----------|
G|----------9-------|
D|--------------14--|
A|------------------|
E|------------------|
Al exportar a MIDI, las cuatro posiciones se convierten en el mismo número de nota. Si luego otro programa intenta reconstruir la tablatura desde ese MIDI, tiene que adivinar la posición con una regla automática, casi siempre la más grave o la primera con cuerdas al aire. Y esa regla no coincide con la digitación del arreglo.
Por eso la conversión a MIDI no tiene vuelta atrás hacia la tablatura original. Recuperas las notas y el ritmo, pero no la posición en el mástil. En pasajes que mezclan cuerdas al aire con trastes agudos, en acordes abiertos o en arreglos de fingerstyle, la tablatura reconstruida suele salir con digitaciones incómodas o directamente imposibles.
Para qué sí sirve exportar a MIDI
El MIDI encaja cuando necesitas las alturas y los tiempos y la digitación te da igual. Eso pasa en tres situaciones:
- Meter el arreglo en una estación de trabajo de audio (DAW) para orquestar pistas, asignar sintetizadores o grabar instrumentos reales encima.
- Sacar una base para estudiar: silencias la pista de guitarra y te quedas con el ritmo y la armonía al tempo que quieras.
- Cargar las notas en editores de partituras y aplicaciones que no leen los formatos de Guitar Pro pero sí leen MIDI.
Y hay un uso en el que no compensa nunca: guardar una transcripción. Si vas a archivar algo, archiva el fichero original. El MIDI se vuelve a sacar de él en dos segundos. La digitación que se perdió no vuelve.
Al exportar, mira si el programa te deja sacar un MIDI por pista además del de la canción entera. Si vas a trabajar sobre una sola parte, un fichero por pista te ahorra separar canales después.
Cómo se exporta
- Desde Guitar Pro: entra en el menú de exportación, elige MIDI y marca las pistas que quieres incluir.
- Desde TuxGuitar: usa la exportación a MIDI que trae el programa de serie.
- Descarga directa: si la tablatura está en una web que ya da el MIDI hecho, no tienes que convertir nada.
En este sitio, el MIDI de cada canción sale del mismo archivo que la partitura y la animación. Las notas del MIDI que descargas son exactamente las de la transcripción que ves.
Cuando lo abras, tu programa usará sus propios sintetizadores e instrumentos virtuales. Que suene distinto que en el reproductor web es cosa del banco de sonidos de tu ordenador, no un fallo de la exportación.