Antes de convertir: qué quieres ver en la partitura
Una transcripción de guitarra se puede imprimir de tres maneras, y de cuál elijas depende qué información se queda en el papel.
- Solo tablatura
- Seis líneas con números que te dicen cuerda y traste. Es lo más compacto para saber dónde poner los dedos, pero la duración de cada nota solo aparece si lleva plicas o figuras de ritmo debajo.
- Solo pentagrama
- Notación estándar en clave de sol, octavada o no. Tiene la métrica, las alturas y las duraciones exactas, pero no te dice en qué cuerda ni en qué posición va cada nota cuando en la guitarra hay varias opciones.
- Pentagrama y tablatura
- Los dos sistemas en paralelo. Tienes el ritmo y la digitación, a cambio de bastantes más páginas.
Con el sistema doble la tablatura te dice dónde va cada nota en el mástil y el pentagrama te da las figuras rítmicas y las duraciones.
La segunda decisión es qué pistas sacar. Un archivo de Guitar Pro suele traer más instrumentos que el tuyo. Exporta solo la pista que vas a estudiar, o añade alguna de apoyo, como el bajo, si te sirve de referencia para la armonía.
Las tres formas de convertir
Hay tres maneras de conseguir el PDF. Las tres te dan un documento legible, pero no todas te dejan ajustar lo mismo antes.
- Exportar desde Guitar Pro. El programa trae una exportación a PDF que respeta la maquetación y te deja elegir las pistas y el tipo de notación. Necesitas una licencia del programa.
- Imprimir a PDF. Desde un editor compatible como TuxGuitar mandas el documento a la impresora virtual de PDF que trae el sistema operativo. Así lo consigues sin tener Guitar Pro.
- Descargarlo ya hecho. Si la canción está en una web que publique partituras, bajas el PDF sin abrir siquiera el archivo editable.
Si imprimes a PDF, mira el tamaño de página y los márgenes antes de confirmar. El reparto de compases depende del ancho que pongas. Con una escala mal elegida te salen compases partidos de cualquier manera o un sistema suelto al final de la página.
Huye de los conversores genéricos online. Los que no están pensados para notación musical suelen desmontar la tablatura, cambiar las cuerdas de sitio y recortar las duraciones.
Lo que el PDF no puede hacer
El PDF es un formato para leer e imprimir. Guarda dónde va cada signo en la página y tira todo lo que hacía interactiva a la partitura.
- Pierde el audio. Las marcas de tempo, de articulación y de instrumento pasan a ser dibujos que no suenan.
- No puedes bajar la velocidad, que es justo lo que más se usa para estudiar un pasaje compás a compás.
- No puedes transportar el tono. Para cambiar la afinación o la tonalidad tienes que volver al archivo original.
- No puedes aislar, silenciar ni alternar pistas.
- Cuesta mucho volver a un formato editable. Los programas de reconocimiento óptico de partituras (OMR) se equivocan a menudo con las tablaturas y las digitaciones densas, y toca corregir a mano.
Guarda siempre el archivo editable. El PDF es para el atril. El de Guitar Pro es para volver a exportar, cambiar el tempo o sacar un MIDI.
Las partituras ya preparadas de cada canción
De cada canción publicamos la transcripción en tres variantes: solo tablatura, solo pentagrama y las dos juntas. Los tres documentos salen de la pista del instrumento principal.
El archivo preparado te ahorra elegir pistas y maquetar. Si quieres unos márgenes especiales o imprimir varias pistas a la vez, tendrás que abrir el original en tu programa.
En cada ficha tienes el PDF, el archivo editable de Guitar Pro y el MIDI. Lee sobre el PDF y deja el editable para practicar con el tempo que quieras o cambiar digitaciones.