Qué significa que hay dos voces
Una voz es una línea musical con su propia melodía y su propio ritmo. Cuando acompañas con acordes, el bajo y los acordes van juntos en un mismo gesto. En un arreglo de guitarra sola conviven dos o más líneas, y cada una lleva su ritmo.
Se nota al oírlo y se ve en la partitura. Con dos voces, las plicas apuntan en sentidos opuestos, hacia abajo para el bajo y hacia arriba para la melodía, y así sabes que hay dos discursos a la vez en el mismo pentagrama. En una tablatura normal las cifras no siempre llevan plicas dobles, así que la separación la tienes que sacar de las duraciones.
Acorde Dos voces
e|--0--| e|--0-----2--|
B|--1--| B|-----3-----|
G|--0--| G|-----------|
D|--2--| D|-----------|
A|--3--| A|--0-----0--|
E|-----| E|-----------|
Un pasaje a dos voces puede tener menos notas por compás que un acorde rasgueado y pedir mucha más coordinación. Lo difícil es que las dos partes llevan ritmos distintos y las toca la misma mano.
Por qué se desajusta el pulso
El fallo más común es que el pulgar deja de ser regular y se pone a imitar la melodía. Cuando la línea de arriba añade subdivisiones o síncopas, el bajo se alarga o se come tiempos, y el compás se desmonta.
La causa está en dónde pones la atención. La melodía es lo que más se oye, así que el oído se va con ella. El pulgar se queda sin nadie que lo vigile y copia el ritmo de la melodía.
- El pulgar se contagia
- El bajo cambia de duración según lo que haga la melodía. Grábate: es la forma más fácil de pillarlo.
- La melodía se apaga
- Las notas de la melodía suenan más flojas que el bajo y desaparecen. Hay que equilibrar la fuerza entre los dedos y el pulgar.
- Las notas no duran
- La melodía se corta porque levantas el dedo antes de tiempo. Se arregla con digitaciones que aguanten cada nota lo que dura.
En un pasaje a dos voces, las notas de la melodía tienen que seguir sonando mientras el bajo hace lo suyo. Eso te obliga a buscar digitaciones de mano izquierda que dejen las notas pisadas todo lo que duran, en vez de soltarlas antes de tiempo.
Cómo se entrena
- Toca solo la línea del bajo con metrónomo hasta que el pulso aguante estable, sin dudas.
- Toca solo la melodía y respeta al pie de la letra las duraciones y los silencios escritos.
- Junta las dos voces a un tempo muy lento y cuenta en voz alta las subdivisiones del compás.
- Sube el metrónomo en pasos pequeños.
- Grábate y escucha si el bajo mantiene el pulso. En directo el oído engaña.
El bajo solo pide paciencia. Mantenerlo regular durante dos minutos seguidos sin que el tempo se mueva no es poca cosa, y si la línea no aguanta estable ella sola, se desmontará en cuanto le pongas la melodía encima.
Contar las subdivisiones en voz alta mientras juntas las dos voces te obliga a tener el compás en la cabeza, y al pulgar le cuesta mucho más irse detrás de la melodía.
Escuchar una grabación de referencia a tempo lento ayuda a distinguir cómo va cada voz antes de decidir la digitación definitiva sobre la tablatura.
Por qué lo medimos en la dificultad
Cuando calculamos la dificultad de un arreglo, la independencia de voces cuenta como un parámetro aparte. Un arreglo a dos voces puede ir a un tempo tranquilo, con posiciones básicas y sin ningún adorno técnico, y aun así pedir muchísima coordinación.
Es lo que separa tocar acordes en bloque de llevar varias voces a la vez. Si solo contáramos notas por segundo, un pasaje a dos voces lento saldría como fácil, y no lo es: sostener dos líneas independientes tiene su propia exigencia.
En la documentación del método están los coeficientes que aplicamos y las obras con las que calibramos la escala. La ficha de cada canción dice qué parámetros pesan más, para que sepas qué trabaja cada arreglo.
De las 56 tablaturas de este catálogo, las de fingerstyle y guitarra sola llevan bajo y melodía a la vez con regularidad. En ese mismo repertorio aparecen técnicas que se suman a esto, como los ligados, catalogados en 43 canciones.