La columna: qué cuerdas suenan y cuáles no
Cuando te encuentras una columna, lo primero es ver qué cuerdas tienen que sonar y cuáles no. La tablatura lo marca con cuatro signos.
- Número
- La cuerda se pisa en ese traste y suena.
- 0
- La cuerda suena al aire, sin pisar ningún traste, como parte del acorde.
- x
- La cuerda no tiene que sonar: la apagas o la saltas con la púa o con los dedos.
- Línea vacía
- La cuerda no entra en el acorde. Ni se pisa ni debe sonar.
La x suele caer en una cuerda del medio, que hay que apagar a propósito rozándola con la yema del dedo de al lado. El hueco en blanco suele estar en las cuerdas de fuera, la sexta o la primera, y ahí basta con que la mano derecha no llegue a ellas.
La nota más grave del acorde es la de la cuerda con número que esté más abajo en la tablatura, que no siempre es la sexta. Si la sexta lleva una x o no tiene número, el bajo del acorde está en la quinta o en la cuarta.
El diagrama: seis líneas verticales y una malla de trastes
Junto al nombre del acorde suele ir un diagrama, que es el mástil visto de frente. Las seis líneas verticales son las cuerdas, con la sexta a la izquierda y la primera a la derecha. Las líneas horizontales son los trastes.
Los puntos te dicen en qué traste y en qué cuerda van los dedos de la mano izquierda, a veces con números del 1 al 4 (1 índice, 2 corazón, 3 anular y 4 meñique). Arriba del todo, cada cuerda puede llevar un círculo si va al aire o una x si va apagada.
Una línea gruesa arriba es la cejuela, y entonces el acorde está en primera posición. Si en un lateral hay un número, arábigo o romano, es el traste en el que empieza ese trozo del mástil.
Una barra cruzada sobre varias cuerdas en el mismo traste es una cejilla: el índice plano pisando varias cuerdas a la vez. Con ella puedes llevar la misma forma a cualquier traste del mástil.
El nombre del acorde y sus sufijos
El nombre que va encima usa la notación anglosajona: A es la, B si, C do, D re, E mi, F fa y G sol. Lo que va detrás de la letra dice qué cambia o qué se añade sobre la tríada básica.
- Sin sufijo
- Acorde mayor. C, por ejemplo, es do mayor.
- m
- Acorde menor. Am es la menor: lleva una tercera menor, un semitono por debajo de la tercera mayor.
- 7
- Séptima de dominante. Añade una séptima menor sobre la tríada mayor.
- maj7 o 7M
- Séptima mayor. Añade una séptima mayor sobre la tríada mayor.
- sus2 y sus4
- Suspendido: la nota que decide si el acorde es mayor o menor se cambia por la de al lado. Queda en el aire.
- add9
- Acorde con una nota añadida (add), casi siempre la novena, y sin la séptima.
- 5
- Acorde de quinta o power chord: solo la fundamental y la quinta justa, sin tercera.
- Barra con otra nota
- Bajo cambiado o inversión. D/F# es un re mayor con fa sostenido como nota más grave.
En un acorde con barra, la letra de la izquierda es el acorde y la nota de la derecha es la que hace de bajo. Así se escriben líneas de bajo que van subiendo o bajando de grado en grado mientras cambian los acordes.
En nuestro catálogo hay 107 acordes distintos declarados entre 20 canciones, sobre 56 publicadas. El bajo cambiado sale en varias de ellas y es de los sufijos más frecuentes.
Por qué la columna manda sobre el nombre
Un mismo acorde se puede tocar en varios sitios del mástil, con distinto registro, octava y reparto de voces (voicing). El cifrado te da la armonía en teoría. La columna de la tablatura te da las cuerdas, los trastes y las octavas exactas de ese arreglo.
En un arreglo para guitarra, la digitación está pensada para que las voces enlacen bien y para moverse lo menos posible entre compases. Si cambias la posición que fija la tablatura por la forma estándar que tienes en la memoria, el paso al acorde o a la melodía siguiente puede costarte más.
Además, los programas de edición a veces sacan el cifrado solos a partir de las alturas, o quien transcribe pone una etiqueta aproximada. Los números de la columna son las notas exactas que se transcribieron para ese pasaje.
Cuando el nombre del acorde y los números de la tablatura no coinciden, haz caso a los números.
Cuándo el nombre del acorde no aparece, y no es un defecto
Algunas tablaturas traen columnas de números sin ningún nombre de acorde encima. Que haya nombres y diagramas depende de que quien hizo la transcripción los metiera en el archivo.
En nuestro catálogo, de 56 canciones publicadas, 20 declaran los acordes en su fichero. En las demás, la tablatura tiene la digitación completa en números, pero sin la etiqueta de texto.
Para sacar la armonía de una columna sin cifrado, busca la nota más grave, mira qué intervalos forman las demás cuerdas con ella y compara ese dibujo con las formas que ya conoces del mástil.
En los arreglos a solo o de fingerstyle, muchos acordes no suenan en bloque. Van arpegiados nota a nota a lo largo del compás, y la mano izquierda mantiene la posición para que sigan vibrando.
Rasgueado, arpegiado y cómo se marca cada uno
Una columna agrupa notas en el mismo pulso, pero cómo las ataca la mano derecha depende de la marca que lleve al lado:
- Rasgueado: un golpe seguido sobre varias cuerdas. Lo habitual es marcarlo con una flecha vertical al lado de la columna que dice si va hacia el agudo o hacia el grave.
- Arpegiado rápido: las notas suenan una detrás de otra, muy seguidas. Se marca con una línea ondulada vertical a la izquierda de la columna.
- Pellizcado: varias cuerdas escogidas suenan a la vez, cada una con un dedo distinto de la mano derecha. Lo reconoces porque solo llevan número las cuerdas que suenan.
El sentido del rasgueo decide qué cuerda suena primero. Hacia abajo (la flecha apunta hacia las agudas, o sea hacia el suelo) empieza por el bajo. Hacia arriba empieza por las cuerdas agudas. Alternar los dos ataques es lo que arma el patrón rítmico.
Seguir la tablatura con el audio sonando a la vez te ayuda a asociar cada marca con el golpe de la mano derecha que le toca.